LA FERIA DEL CAFÉ EN COATEPEC, VERACRUZ

El fuerte impulso que observó la economía local con el establecimiento de las líneas férreas en la región centro del estado de Veracruz, durante el gobierno del general Porfirio Díaz, permitió a los productores de la región movilizar sus productos agrícolas hacia la ciudad de México y el vecino país del Norte. Por lo cual la producción del café y la naranja en la región Coatepecana, influyeron sobremanera en el impulso a otras actividades industriales como lo fue la manufactura de maquinaria, a fin de optimizar el beneficio del aromático producto.

Producción que el movimiento revolucionario confinó a un progreso regional para nuevamente entrar en un periodo de crecimiento e internacionalización durante la etapa posrevolucionaria, derivado a su vez de los importantes cambios determinados por el repartimiento agrario y el surgimiento de pequeños productores. A la par de la consolidación de un grupo de capitalistas dedicados al acopio de los productos agrícolas y su exportación a nivel internacional.

Los primeros reflejos de bonanza económica en torno a la producción del café durante las primeras décadas del siglo XX, requirió de abundante mano de obra y determinó la creación del Sindicato de Desmanchadoras de café en la región Coatepecana, que junto con la modernización de la maquinaria en el beneficio del aromático producto, permitieron mantener los estándares de calidad observados en aquella época.

En torno al crecimiento en materia económica y derivado de los logros alcanzados en el rubro agrícola, varios productores locales empezaron a participar en concursos nacionales e internacionales con los mejores ejemplares obtenidos en sus fincas. De tal suerte que se ganaron sendos reconocimientos por la calidad del café y naranja, situación que redundó en un importante prestigio, gracias a la perseverancia y compromiso tanto de los productores como de los trabajadores que realizaban cada uno de los pasos en el beneficio de la producción agrícola.

            Hacia la década de 1930, el Gobierno del Estado, emprendió una serie de estrategias con el fin de impulsar a una mayor escala la producción en materia agrícola e industrial en Veracruz. Por medio de la implementación de proyectos encaminados a la promoción de los productos en el ámbito nacional e internacional, y de los cuales derivaron la realización de ferias industriales en la capital del estado, cuyo objetivo fue no solo ofrecer una muestra de la diversidad de productos, sino el de motivar la participación activa de los pequeños productores en cada una de las regiones que integran el estado de Veracruz. Estas actividades en materia de promoción agrícola e industrial, fueron determinantes para que se implementaran en varios puntos del territorio veracruzano, una serie de ferias en las que se mostraran los productos locales, al tiempo de motivar a una mayor participación por parte de los pequeños productores e inversionistas.

            En el mes de febrero de 1948 iniciaron los trabajos entre el H. Ayuntamiento de Coatepec y el gobierno del Estado para crear la Feria del café´, con miras a promover los productos locales e invitar a expositores de otras regiones.

De inicio se hicieron una serie de propuestas en lo referente al nombre de la feria, derivado del interés porque estuvieran representados todos los productos agrícolas, situación que conllevó a plantear se denominara “Feria del Café de las Naranjas y de la Caña de Azúcar” o sencillamente “Feria de la Agricultura”.

El interés por llevar a cabo el proyecto de la feria del café fue en aumento y el más entusiasta fue el Gobernador del Estado don Adolfo Ruiz Cortines quien dio todo su apoyo, al ofrecer en calidad de préstamo la cantidad de diez mil pesos para emprender los primeros trabajos. De inicio se designó el comité organizador con el Dr. Rafael Sánchez Altamirano en calidad de presidente, personaje que por sus fuertes vínculos con diversos sectores sociales, logró el apoyo económico por parte de comerciantes, agricultores y exportadores, estos últimos aportaron la cantidad de cinco mil pesos para los gastos generados por la feria, aparte de instalar un stand en el que se repartieron tazas de café a los visitantes.

En los apuntes del Dr. Rafael Sánchez, encontramos que el mayor aporte de recursos para la realización de la feria, se obtuvo de la venta de votos en la elección de la reina y las princesas, actividad que generó la cantidad de veinticinco mil pesos, a parte de los ingresos recuperados de las entradas a los eventos públicos.

A fin de que todas las clases sociales se vieran incluidas en la competencia para la elección de la reina y princesas, se decidió invitar a la clase obrera, misma que fue representada por el Sindicato de Obreras Desmanchadoras de Café de Coatepec, quedando como candidatas las señoritas: Bertha Cervantes, Edna Todd, Soledad Zapata y Matilde Sánchez. Según informantes que participaron en apoyo de las candidatas, la competencia fue muy reñida y al final se vio favorecida de votos la señorita Bertha Cervantes.

La feria inicio el día quince de mayo y se montaron veinticinco stands, en los que se expusieron productos agrícolas e industriales de la región, así como de algunas otras regiones del estado de Veracruz y la ciudad de México. Aparte se contó con la presencia de la ilustre poetisa María Enriqueta Camarillo, quien a invitación del Comité accedió a visitar la tierra que le vio nacer, y sobre todo vivir de cerca junto con sus paisanos, un evento de gran trascendencia para los Coatepecanos de aquel entonces.

En relación a la competencia para la elección de la reina y sus princesas, se sabe por datos recabados entre algunas informantes, que las integrantes del Sindicato de Desmanchadoras de Café, se dieron a la tarea de realizar diversas actividades para recabar votor a su favor de su candidata Soledad Zapata Galván; ya sea promoviendo bailes en su salón los fines de semana, al mismo tiempo de que otras compañeras vendían “moñitos-votos” en los diversos negocios de la región, incluso llegaron a solicitar apoyo a favor de su candidata entre la clientela de los bares, según comentaba doña Adelina Texon entre risas, al tiempo de recordar “lo aventadas” que eran algunas compañeras desmanchadoras.

Diversos informantes entrevistados hace ya varios años, recordaba con alegría el desarrollo de la primera Feria del Café y referían que si no hubieran caído fuertes aguaceros, la feria hubiera sido un éxito total.

Referencia bibliográfica

Sánchez Altamirano, Rafael. Memorias Autobiográficas, Edición de autor, Coatepec, Veracruz. 1950.

Jesús Javier Bonilla Palmeros, Cronista oficial de la ciudad de Coatepec, Ver.